En el sur de Venezuela, en el estado de Bolívar, se levanta el tepuy Sarisariñama, una de esas enormes mesetas de paredes verticales que caracterizan al paisaje de la Guayana venezolana. Forma parte del Parque Nacional Jaua-Sarisariñama y permanece prácticamente aislado del mundo exterior.

Lo más extraño no está en sus paredes sino en su cima. Allí aparecen gigantescos hundimientos circulares que se abren en medio de la selva. Son las llamadas simas de Sarisariñama, entre ellas las conocidas como Sima Humboldt y Sima Martel, que conducen hacia uno de los sistemas de cuevas más singulares del planeta.

La Sima Humboldt tiene alrededor de 350 metros de diámetro y más de 300 metros de profundidad. La Sima Martel, algo menor, alcanza unos 250 metros de profundidad. En su interior crecen árboles y una vegetación propia, aislada durante miles de años de los ambientes que la rodean.

Con sus enormes cavidades abiertas en medio de la selva, el paisaje parece sacado del universo de Star Wars.

Y justamente allí comienza el misterio.

Las cuevas se formaron por la erosión y la circulación del agua a través de la roca. Las primeras exploraciones científicas importantes comenzaron en la década de 1970, cuando expediciones venezolanas e internacionales descendieron a las enormes simas y descubrieron cavernas, ríos subterráneos, galerías y especies adaptadas a este ambiente aislado.

Para los pueblos indígenas de la región, aquellas cavidades tienen otro significado. En sus relatos, están vinculadas con seres sobrenaturales y fuerzas que habitan debajo de la superficie. De allí surge también parte del misterio que todavía rodea al tepuy.

No es un destino turístico convencional.

El tepuy se encuentra en una de las zonas más aisladas de Venezuela y llegar hasta las simas requiere expediciones especializadas, permisos y atravesar terrenos selváticos difíciles. No hay senderos ni infraestructura preparada para visitantes.

Por eso, conocerlas físicamente sigue siendo una experiencia reservada a expediciones científicas o grupos especialmente preparados.

Quizás parte de su encanto esté justamente ahí: Sarisariñama no es un lugar que se deje conocer fácilmente.

Para tener en cuenta

  • Dónde: estado de Bolívar, sur de Venezuela, dentro del Parque Nacional Jaua-Sarisariñama.
  • Qué son: grandes simas y sistemas de cuevas formados en la cima del tepuy Sarisariñama.
  • Principales cavidades: Sima Humboldt y Sima Martel.
  • Acceso: muy difícil y sin infraestructura turística convencional.