Historias
Nadie sabe con certeza quién es Banksy. Y, sin embargo, sus obras aparecen en paredes de todo el mundo. Desde ciudades europeas hasta zonas de conflicto, su arte logró algo poco común: salir de los museos y encontrarse directamente con la gente.
En pleno corazón de Ciudad de México, el Palacio de Bellas Artes esconde una historia poco conocida: la de Aída, la perrita que acompañó su construcción y quedó para siempre en su arquitectura.
Frente al Museo Guggenheim de Bilbao hay una escultura que obliga a detenerse. La obra se llama “Maman” (mamá, en francés) y es una de las esculturas más reconocidas del arte contemporáneo del mundo .
Durante más de cuatro milenios, algo dormía bajo las arenas de Guiza. No eran tesoros ni momias, sino una barca de casi 44 metros, hecha con madera de cedro del Líbano, escondida junto a la Gran Pirámide del faraón Keops.
Anthony Bourdain nunca fue un chef convencional. Desconfiaba de las reglas y encontraba belleza en lo imperfecto. Más que cocinar, lo que hacía era contar historias: de cocineros, de calles, de países.
Hay quienes caminan para avanzar. Jorge Selarón caminaba para crear. Y en ese andar, transformó una escalera común en una obra que hoy late con los colores del mundo entero: la Escadaria Selarón, en el barrio bohemio de Lapa, Río de Janeiro.